Geología  virtual
www.geovirtual2.cl

Historia de las geociencias y de la paleontología

Hidrogeología (Richthofen, 1886)

Trabajos históricos
W.Griem, 2019
Nivel freático en valles (Richthofen, 1886)
Nivel freático entre dos valles (Richthofen, 1886)
Nivel de agua subterranea y morfología (Richthofen, 1886)

Historia de las geociencias
Geología: Dibujos históricos

Literatur Picto

Hidrogeología
Agua subterránea (Richthofen, 1886)
Pozo artesiano (Hartmann, 1843)
Pozo artesiano (Vogt, 1866)
Pozo artesiano (Richthofen, 1886)
Texto: pozos artesianos (Richthofen, 1886)
Pozo artesiano (Neumayr & Uhlig, 1897)
Pozo artesiano en Argelia (Neumayr, 1897)
Tipos de manantiales (Richthofen1886)
Tipos de manantiales (Neumayr, 1897)
Géiser en Islandia (Vogt, 1866)

próxima página en geovirtual

Biografías de los autores
Ferdinand Freiherr von Richthofen

Apuntes Geología General
Circulación del agua

Historia de las ciencias de la tierra
Historia de las geociencias
Historia geología general
Historia paleontología
Historia Geología Estructural
Historia Depósitos Minerales
Historia Minas y Minería
Biografías de los autores

Texto en español
Text in deutsch

Comentario:
Casi no se puede creer: El inicio de la ciencia de la hidrogeología y ya en conjunto con la geología ambiental. Eso en 1886 !!!
Los textos de Richthofen cumplen con un alto estándar científico y de lógica: Siempre cumple Introducción - idea especial - explicaciones - y finalmente nombra ejemplos.

Richthofen emite un listado de observaciones que hasta la actualidad es válido:
Temperatura del agua
Altura en el pozo
Contenidos en sales
Cambios estacionales de los parámetros.

Las sales se determinó por sabor.

Richthofen indicó que la contaminación del agua [por material orgánico] puede provocar grandes epidemias [eso en 1886].

"La gente temen la lluvia" - no solamente en aquella época - hasta en la actualidad en la agricultura industrial en zonas áridas como en el desierto de Atacama la lluvia es nada bueno - contamina las plantaciones con agua salobre.

Muchos fenómenos descritos por Richthofen en 1886 se conoce igual del desierto de Atacama:
Afluentes contamina con sus sales naturales las napas subterráneas, o el fenómeno de las capas blancas superficiales después de lluvias.




Foto/Scan - digitalmente renovado: (W.Griem, 2014, 2019); De: Ferdinand Freiherr von Richthofen - Figura 5, 6 y 7 página 117. Dimensiones de la figura original: 7 cm x 3 cm.

Richthofen, F. (1886): Führer Für Forschungsreisen. - 745 página, Berlin; Verlag Robert Oppenheim.





geovirtual - chile: Geología, historia, Atacama, Minería

Cuadro Informativo
Diferentes situaciones del comportamiento del nivel del agua subterránea.

Texto de Ferdinand Freiherr von Richthofen, 1886 - en español:
p. 115-120

Quinto capítulo
§.49. Observaciones sobre Agua subterránea y manantiales.


Todo agua tiene la tendencia, de acuerdo de la gravedad, entrar a profundidades, si existe un camino para ahí o los caminos existentes no permiten un uso de rapidez o fluidez, se junta en la superficie y se acumula en cuencas. Cada roca es capaz de absorber agua como resultado de su porosidad y capilaridad, aunque en muy pequeña medida y sólo bajo alta presión. Un camino más fácil se presenta en las grietas y fisuras, que en las calizas pueden ser suficientemente anchas por la solución para absorber arroyos enteros. El más permeable es el suelo suelto, como escombros de montaña, gravas sueltas, arena, toba volcánica y loess.


§.50. Agua subterránea y pozos.
Agua subterránea:

El agua que penetra en el suelo se desplaza hacia abajo por los canales que se le presentan, en la dirección prescrita por ellos, hasta que se encuentra con un obstáculo, es decir, hasta que se encuentra con una capa de agua estancada en profundidad y contribuye así a su elevación, o hasta que llega a una roca cuya permeabilidad es tan baja que sólo una pequeña parte del agua que penetra puede pasar más allá a la profundidad.

Si la capa impermeable al agua, como ocurre a menudo en el fondo de rellenos antiguos de lago, es curvada, el agua se acumula y forma una especie de lago dentro del suelo, lo que se puede llamar lago de aguas subterráneas. La superficie del lago no será plana porque se impide que las partículas de agua se muevan libremente, sino que será más alta por donde fluye el agua, pero llegará a su punto más bajo por donde puede salir. Si se imagina en un canal que atraviesa la parte más profunda de un canal, que atraviesa la capa impermeable, es decir, un canal del tipo que los ríos a menudo excavan en él, el agua subterránea no puede estancarse, sino que fluye a ambos lados del canal en el límite de las masas permeables al agua contra la capa impermeable; es la forma más simple de manantial.

I. Origen de las aguas subterráneas. —
Los lagos de aguas subterráneas, es decir, los lagos estancados o que avanzan lentamente, las acumulaciones cerradas de agua en el suelo, extendidas y no estancas hacia arriba, pertenecen esencialmente a los valles aluviales de los ríos, al suelo aluvial y al suelo de acumulación en general. Son de gran importancia en los países con agricultura, pero también se pueden encontrar en estepas y desiertos, si el suelo suelto llega a una profundidad en la que su fuerte calentamiento en la superficie sólo ejerce una influencia indirecta e insignificante en la evaporación. En los rellenos de los valles y las grandes depresiones de los arroyos, el agua subterránea puede tener un origen de tres sectores; en parte proviene directamente de la lluvia que cae sobre la propia llanura, en parte es arrastrada desde las laderas colindantes y hundida en el suelo suelto, en parte puede, en determinadas circunstancias, ser infiltrada por los arroyos y ríos. Esto último, sin embargo, sólo es posible si la evaporación a través del suelo calentado y poroso hacia la atmósfera excede la precipitación.

Esta condición se cumple, por ejemplo, en las zonas arenosas sin lluvia, o sólo en los países húmedos periódicamente de suelos esteparios sueltos, que son atravesados por corrientes más grandes; luego, la cantidad de agua de estos últimos se disminuye gradualmente a la dirección de la corriente. Si, por el contrario, la precipitación es mayor que la evaporación, y hay una afluencia significativa de las laderas vecinas, el agua subterránea cercana a ellas tendrá un nivel más alto que en el centro del valle, por lo que se producirá un avance lento hacia ellas. Por lo general, la corriente principal no podrá permitir que el agua se filtre al suelo adyacente, pero su nivel más alto o más bajo afectará en cierta medida al nivel de las aguas subterráneas en el suelo, y en niveles altos puede incluso enviar algo de agua allí.

En los países habitados y con agricultura, el agua subterránea alimenta la mayoría de los pozos y, como en China, donde en algunas zonas cada sector tiene su propio pozo, puede ser utilizada para regar los campos y jardines. Los pozos son manantiales artificiales, por así decirlo, a través de los cuales se aprovecha el lago en el subsuelo. Por lo tanto, ofrecen los medios para su investigación. El nivel del agua de todos los pozos indica el nivel del agua subterránea. La forma de la superficie de esta última depende esencialmente de la del suelo en caso de lluvia uniforme. Con esto, se eleva gradualmente en un valle fluvial desde la corriente contra las laderas. (Fig.5)

Entre dos cortes en una llanura, [el nivel del agua subterránea] forma una curvatura convexa, cuyo ápice puede describirse como una cuenca subterránea. (Fig. 6.) Si el suelo es ondulado, como en el caso de las dunas de arena, la superficie del agua repite la forma del suelo en menor medida. (Fig. 7.) La capa de agua subterránea en la orilla del mar se eleva hacia el interior, y desde aquí hay un flujo constante hacia el mar, de ninguna manera una penetración del agua del mar hacia la tierra. Esto lo demuestran los pozos de agua dulce en cada playa de arena o barro, así como en la arena caliza de los arrecifes de coral.

La humedad del suelo debe separarse del agua subterránea, que es un factor importante para la vegetación y las condiciones higiénicas en general [humedad del suelo]. Se basa en la capilaridad, la porosidad, el comportamiento higroscópico y la diferente composición mineral de los tipos de suelo. Estos tienen la capacidad de absorber agua desde la capa de agua subterránea, como puede verse en una maceta que se encuentra en una base llena de agua. Por lo tanto, las curvas de la superficie de humedad del suelo serán muy diferentes de las de la superficie de las aguas subterráneas, que a menudo presentan grandes irregularidades. Las mezclas aleatorias de suelo, como las sales minerales o el humus, tendrán una gran influencia.

Importantes objetos de observación son: La forma de la superficie del agua [napa del agua] que se determinará mediante perforación o mediciones de pozos, la temperatura del agua y, posiblemente, los cambios de ambos factores según las estaciones; también el contenido de sales minerales en el agua, que a menudo ya es reconocible por el sabor o por la precipitación durante la ebullición. En el caso de las ciudades pobladas, también se puede tener en cuenta el contenido de componentes orgánicos, que pueden penetrar en el suelo con el agua y, dependiendo de la subida o bajada de las aguas subterráneas, y probablemente también dependiendo de los obstáculos a su progreso permanente, pueden convertirse en la causa de enfermedades epidémicas.

El nivel del agua subterránea puede ser de gran importancia para la vegetación, donde no llueve durante meses y las plantas dependen del agua del suelo. En particular, también debe investigarse si los diferentes tipos de suelo influyen en el nivel de las aguas subterráneas y causan diferencias locales, y en qué medida.

En algunas regiones extensas de la tierra, el agua subterránea es enrequecida en ácido sulfúrico y álcalis de ácido carbónico, a los que a menudo se unen álcalis clorados. La presencia de estas sales puede ser reconocida por el sabor del agua del pozo, a menudo también por el de los manantiales. Se distinguen a simple vista por el hecho de que durante la evaporación florecen los cristales que se formaban en la superficie del suelo y se juntan a una capa blanca. Si la lluvia humedece el suelo de tal manera que se produce una conexión de agua desde la superficie hasta el nivel del agua subterránea, las sustancias disueltas se distribuyen por difusión hasta a la superficie, donde el agua de evaporación es reemplazada durante un tiempo por otro tipo de agua: Agua capilar ascendente, reemplazada desde abajo, dejando atrás sales finas.

La concentración es aún mayor cuando se forman charcos de agua sin drenaje durante la estación de lluvias. Cuando disminuyen, se rodean de una zona de eflorescencia salina, y cuando se evaporan por completo, dejan una capa blanca, que el viento se lleva en parte y se distribuye en forma de polvo salino fino sobre áreas más extensas.

La causa de este contenido de sal puede ser diferente y debe determinarse en cada caso individual, si es posible. Puede ser relacionada con un lecho marino antiguo que no ha sido lixiviado debido a una pendiente demasiado baja, o a causa de precipitaciones demasiadas bajas, o como resultado de acumulaciones estancadas de agua de mar que no se lixivió. El cloruro de sodio será entonces el componente principal de las sales. Además, estas condiciones se producen en todas las zonas en las que no hay escorrentías al mar. Luego las sales transportadas por el agua desde las partes más altas a las más profundas, en parte desde sedimentos marinos, en parte por la erosión de las rocas, en parte liberadas por la solución, así como las que son sopladas por el viento, son recogidas en el suelo y llevadas por la lluvia, en su mayor parte, al reservorio general del agua subterránea.

Este es el caso de las regiones centrales de los continentes que se examinan más abajo (capítulo 123). Si estas zonas llegan en un momento a la zona de la desembocadura hacia el mar, las masas de relleno sueltas, en particular el precipitado procedente de los salares centrales, acumulan en un lugar las sales más diversas que sólo pueden ser agotadas durante largos períodos de tiempo. Estos países, donde los manantiales frescos no brotan de la roca, siempre sufren de agua potable mala, de "malas" alcalinas y sales. Finalmente, se forman condiciones similares en todas partes donde la evaporación es mayor de la tasa de precipitación, y el suelo absorbe continuamente el agua infiltrada de los ríos, reteniendo las sales que éstos le aportan. Este es el caso, por ejemplo, en la zona de Delhi, donde la construcción de canales ha elevado el nivel de las aguas subterráneas y, por lo tanto, de la humedad del suelo, favoreciendo así la erosión de las sales después de las lluvias.

Cerca de Ning-yuen-fu, en el río Amarillo, en la provincia china de Kansu, la gente teme la lluvia. El cultivo se realiza con la ayuda de canales, que distribuyen el agua dulce del río en cantidad suficiente sobre los campos. El agua de lluvia penetra más profundamente y atrae del agua subterránea las sales, que fueron lixiviadas laboriosamente de la superficie por el ser humano, en una nueva capa - de contaminación. Observaciones similares, que arrojan luz sobre la vegetación natural y la capacidad de cultivo, serán posibles en muchos países con aguas subterráneas salinas.
[sigue con el texto]

Originaltext in Deutsch, F. Freiherr von Richthofen (1866):
p. 115-120

Fünftes Kapitel.
§. 49: Beobachtungen über Bodenwasser und Quellen.


Alles Wasser hat das Bestreben, der Schwere folgend nach der Tiefe zu dringen; und nur insoweit sich ihm dafür keine Wege bieten, oder es die vorhandenen nicht schnell genug zu benutzen vermag, fließt es an der Oberfläche, oder sammelt sich in Becken. Jedes Gestein vermag in Folge seiner Porosität und Kapillarität Wasser aufzunehmen, wenn auch manches in sehr geringem Maß und nur unter hohem Druck. Einen leichteren Weg bieten die Risse und Klüfte, welche bei Kalksteinen durch Lösung hinreichend erweitert sein können, um ganze Ströme aufzunehmen. Am meisten permeabel ist lockerer Aufschüttungsboden, wie Gebirgsschutt, loser Kies, Sand, vulkanischer Tuff und Löss. 1. 


§ 50: Grundwasser und Brunnen.
Grundwasser. —


Das in den Boden dringende Wasser folgt in der Bewegung nach abwärts den sich ihm darbietenden Kanälen, in der durch sie vorgeschriebenen Richtung, bis es einem Hindernis begegnet, d. h. bis es entweder auf eine in der Tiefe ruhende Wasserschicht stößt und zu deren Erhöhung beiträgt, oder bis es an ein Gestein gelangt, dessen Permeabilität so gering ist, das es nur einem kleinen Teil des andringenden Wassers weiteren Durchgang nach der Tiefe zu gestatten vermag.

Es breitet sich dann auf der Oberfläche dieses Gesteins aus, wenn sie horizontal ist, oder bewegt sich auf ihr nach abwärts, wenn sie geneigt ist, und kann dann die Erdoberfläche an einer Stelle, welche tiefer liegt als das Einströmungsniveau, wieder erreichen. Besonders wasserdicht sind durchfeuchtete plastische Tone und tonige, nicht von Klüften durchsetzte Schichtgesteine; ferner der Lettenbesteg, welcher sehr häufig die Verwerfungsklüfte ausfüllt und die zu beiden Seiten derselben anstehenden Gesteine voneinander trennt, oder eine Gangmasse, besonders auf der Liegend-Seite, von dem Gebirgsgestein scheidet.

Ist die wasserundurchlassende Schicht, wie es am Boden alter See- Ausfüllungen häufig vorkommt, trog förmig gekrümmt, so sammelt sich das Wasser an und bildet eine Art See im Boden, den man als Grundwassersee bezeichnen kann. Die Oberfläche desselben wird nicht eben sein, weil die Wasser-Teilchen in der freien Bewegung gehindert sind, sondern dort, wo das Wasser zufließt, am höchsten sein, den tiefsten Stand aber an den Stellen erreichen, wo dasselbe zu entweichen vermag. Denkt man sich durch den tiefsten Teil einer solchen Mulde einen Kanal gezogen, welcher die undurchlassende Schicht durchschneidet, also einen Kanal von solcher Art wie Flüsse sich ihn häufig graben, so kann das Grundwasser nicht stagnieren, sondern wird zu beiden Seiten des Canals an der Grenze der wasserdurchlassenden Massen gegen die wasserdichte Schicht herausströmen; es ist die einfachste Form der Quellen.

I. Herstammung des Grundwassers. —
Grundwasserseen, d. h. stagnierende, oder langsam sich fortschiebende, weit ausgebreitete und nach oben nicht wasserdicht abgeschlossene Ansammlungen von Wasser im Boden, gehören wesentlich den Alluvial-Tälern der Flüsse, dem Schwemmland und Aufschüttungsboden überhaupt, an. Sie sind in Kulturländern von hoher Wichtigkeit, finden sich aber auch in Steppen und Wüsten, falls der lockere Boden zu einer Tiefe hinabreicht, in welcher seine starke Erhitzung an der Oberfläche nur noch einen indirekten und unbedeutenden Einfluss auf die Verdunstung ausübt. In Talausfüllungen und den großen Niederungen der Ströme kann das Grundwasser einen dreifachen Ursprung haben; denn es stammt teils unmittelbar von dem auf der Ebene selbst niederfallenden Regen, teils ist es von den Gehängen der Umrandung herabgespült und im lockeren Boden versunken, teils kann es, unter gewissen Umständen, von den Strömen her infiltriert sein. Letzteres ist aber nur dann möglich, wenn die Verdunstung durch den erhitzten, porösen Boden hindurch in die Atmosphäre den Niederschlag übersteigt.

Dieser Bedingung entsprechen z. B. regenlose Sandgebiete, oder nur periodisch durch Regen benetzte Länder von lockerem Steppenboden, welche von größeren Strömen durchzogen werden; dann nimmt die Wassermasse der letzteren in der Richtung der Strömung allmählich ab. Ist hingegen der Niederschlag grösser als die Verdunstung, und findet bedeutendes Zuströmen von den benachbarten Gehängen her statt, so wird das Grundwasser in deren Nähe ein höheres Niveau haben als in der Mitte des Thales; daher wird ein langsames Fortschieben gegen diese hin stattfinden. Der Hauptstrom kann dann in der Regel kein Wasser in den angrenzenden Boden sickern lassen, aber sein höherer oder niederer Wasserstand wird doch das Grundwasserniveau im Boden bis auf eine gewisse Entfernung beeinflussen, und bei hohem Stand kann er sogar etwas Wasser dorthin entsenden.

Das Grundwasser speist in bewohnten und kultivierten Ländern die Mehrzahl der Brunnen und kann, wie in China, wo in manchen Gegenden jedes Feld seinen Brunnen hat, zur Berieselung der Aecker und Gärten verwendet werden. Die Brunnen sind gleichsam künstliche Quellen, durch welche der im Boden befindlicher See angezapft wird. Daher bieten sie das Mittel für dessen Untersuchung. Das Wasserniveau sämtlicher Brunnen zeigt dasjenige des Grundwassers an. Die Gestalt der Oberfläche des letzteren richtet sich bei gleichmäßigen Regenfall wesentlich nach der des Bodens. Mit diesem steigt sie in einem Flusstal von dem Strom gegen die Gehänge allmählich an. (Fig.5)

Zwischen zwei Einschnitten in einem Flachland bildet sie eine konvexe Wölbung, deren Scheitel als eine unterirdische Wasserscheide zu bezeichnen ist. (Fig. 6.) Ist der Boden wellig, wie bei Sanddünen, so wiederholt die Wasserfläche die Form desselben in abgeschwächtem Maß. (Fig. 7.) Am Meeresstrand steigt daher die Grundwasserschicht landeinwärts an, und es findet von hier aus ein beständiges Abfließen nach dem Meer, keineswegs ein Eindringen des Meerwassers nach dem Lande statt. Dies beweisen die Süßwasser Brunnen an jedem sandigen oder schlammigen Strand, ebenso wie im Kalksand der Korallenriffe.

Von dem Grundwasser ist die Bodenfeuchtigkeit zu trennen, ein für die Vegetation und hygienische Verhältnisse wichtiges Moment. Sie beruht auf der Kapillarität, der Porosität, dem hygroskopischen Verhalten und der verschiedenen mineralischen Zusammensetzung der Bodenarten. Diese haben die Fähigkeit, das Wasser aus der Grundwasserschicht aufzusaugen, wie man an einem Blumentopf wahrnimmt, der in einem mit Wasser gefüllten Untersatz steht. Man wird daher für die Oberfläche der Bodenfeuchtigkeit ganz andere Kurven bekommen, als für diejenige des Grundwassers; dieselben werden oft große Unregelmäßigkeit zeigen. Zufällige Beimengungen des Bodens, wie mineralische Salze oder Humus, werden darauf großen Einfluss ausüben.

Gegenstände der Beobachtung sind: Die durch Bohrungen oder Brunnenmessungen zu eruierende Gestalt der Wasserfläche, die Temperatur des Wassers, und eventuell die Änderungen beider Faktoren nach Jahreszeiten; ferner der Gehalt des Wassers an mineralischen Salzen, welcher oft schon durch den Geschmack oder durch den Niederschlag beim Kochen erkennbar ist. Bei volkreichen Städten kommt auch der Gehalt an organischen Bestandteilen in Betracht, welche mit dem Wasser in den Boden dringen und je nach dem Steigen oder Fallen des Grundwassers, und wahrscheinlich auch je nach den Hindernissen, die sich der permanenten Fortschiebung desselben darbieten, die Ursache epidemischer Krankheiten werden können.

Der Stand des Grundwassers kann von großer Bedeutung für die Vegetation werden, wo es monatelang nicht regnet, und die Pflanzen auf das im Boden befindliche Wasser angewiesen sind. Besonders sollte auch untersucht werden, ob und in welchem Maß verschiedene Bodenarten die Höhe des Grundwassers beeinflussen und örtliche Unterschiede veranlassen.

In manchen ausgedehnten Erdräumen ist das Grundwasser reich an schwefelsauren und kohlensauren Alkalien, zu denen häufig noch Chloralkalien treten. Man erkennt die Anwesenheit dieser Salze am Geschmack des Brunnenwassers, oft auch an dem der Quellen. Dem Auge machen sie sich dadurch bemerkbar, dass sie auf der Oberfläche des Bodens bei der Verdunstung kristallinisch ausblühen und einen weißen Überzug bilden. Wenn Regen den Boden so stark durchfeuchtet, dass eine Wasser Verbindung von der Oberfläche bis zum Niveau des Grundwassers stattfindet, so verteilen sich die gelösten Stoffe durch Diffusion bis zur Oberfläche, wo das verdunstende Wasser eine Zeitlang durch anderes, kapillarisch aufsteigendes Wasser von unten ersetzt wird und feine Salze zurücklässt.

Noch grösser ist die Konzentration, wenn sich in der feuchten Jahreszeit abflusslose Wasserlachen bilden. Bei der Verkleinerung umgeben sie sich mit einer Zone von Salzausblühungen, und wenn sie ganz verdunsten, lassen sie einen weißen Überzug zurück, der zum Teil vom Wind hinweggenommen und über größere Länder -räume als feiner Salzstaub verteilt wird.

Die Ursache dieses Salzgehaltes kann verschieden sein und sollte in jedem einzelnen Fall, wenn es möglich ist, festgestellt werden. Man kann es mit einem alten Meeresboden zu tun haben, welcher wegen zu geringer Neigung, oder wegen zu geringen Regenfalls, oder in Folge von stehengebliebenen Ansammlungen von Meerwasser nicht ausgelaugt wurde. Chlornatrium wird dann der Hauptbestandteil der Salze sein. Ferner werden derartige Verhältnisse in allen Gegenden hervorgerufen, wo ein Abfluss nach dem Meer nicht stattfindet. Dann werden die durch das Wasser von den höheren nach den tieferen Teilen getragenen, teils aus marinen Sedimenten durch Lösung entführten, teils von der Verwitterung der Gesteine herstammenden Salze, ebenso wie diejenigen, welche durch die Atmosphäre herzugeweht werden, in dem Boden angesammelt und durch Regen größtenteils in das allgemeine Reservoir des Grundwassers gebracht.

Dies ist der Fall in den unten (Kapitel 123) zu betrachtenden Zentralgebieten der Kontinente. Sind später solche Gegenden in den Bereich des Abflusses nach dem Meer gelangt, so bilden die losen Ausfüllungsmassen, insbesondere die Niederschläge aus den zentralen Salzseen, eine erst in langen Perioden zu erschöpfende Vorratskammer der verschiedensten Salze. Solche Länder leiden, wo nicht frische Quellen aus dem Gestein sprudeln, immer an schlechtem, Alkalien reichem und salzigem Trinkwasser. Endlich werden ähnliche Verhältnisse überall hervorgerufen, wo die Verdunstung den Niederschlag überwiegt, und der Boden fortdauernd das infiltrierte Wasser der Flüsse aufsaugt, indem er die ihm von diesen gebrachten Salze zurückhält. Dies ist z. B. in der Gegend von Delhi der Fall, wo die Anlage von Schifffahrtskanälen das Niveau des Grundwassers, daher auch der Bodenfeuchtigkeit, höher gelegt und damit die Auswitterung der Salze nach Regengüssen begünstigt hat. —

Bei Ning-yuen-fu am Gelben Fluss, in der chinesischen Nordwestprovinz Kansu, fürchtet man den Regen. Der Feldbau wird mit Hilfe von Kanälen betrieben, welche das Süßwasser des Stromes in gerade zureichender Menge über die Felder verteilen. Das Regenwasser dringt tiefer ein und lockt aus dem Grundwasser die Salze, welche man mühsam von der Oberfläche ausgelaugt hatte, in erneuter Auflage an diese heran. Ähnliche auf die natürliche Vegetation und die Kulturfähigkeit Licht verbreitende Beobachtungen werden sich in vielen Ländern mit salzhaltigem Grundwasser anstellen lassen.
[weiter mit dem Text]


linea 300
No se permite expresamente la re-publicación de cualquier material del Museo Virtual en otras páginas web sin autorización previa del autor: Condiciones, Términos - Condiciones del uso
Página anterior en geovirtual.cl Historia de las geociencias en ilustraciones
Geología en ilustraciones históricas
próxima página en geovirtual
Linea en plateada para geovirtua2.cl

www.geovirtual2.cl
Apuntes y geología
Apuntes
Apuntes Geología General
Apuntes Geología Estructural
Apuntes Depósitos Minerales
Apuntes Exploraciones Mineras
Recorrido geológico: Fotos
Colección virtual de minerales
Periodos y épocas
Sistemática de los animales
Módulo de referencias - geología
Historia de las geociencias
Geología en ilustraciones históricas
Índice principal - geología
Museo Virtual e Historia
Entrada del Museo virtual
Historia de las geociencias
Minería en dibujos  históricos
Fósiles en imágenes históricas
Autores de trabajos históricos
Índice principal - geología
---
Región de Coquimbo, Chile
Región de Coquimbo
Historia de la Región Coquimbo
Ferrocarriles (Coquimbo)
Índice de lugares y nombres
---
Imágenes de Chile
Región de Atacama, Chile
Región de Atacama / Lugares turísticos
Historia de la Región
Minería de Atacama
Geología de Atacama, Chile
El Ferrocarril
Flora Atacama
Fauna Atacama
Mirador virtual / Atacama en b/n
Mapas de la Región / Imágenes 3-dimensionales
Clima de la Región Atacama
Links Enlaces, Bibliografía & Colección de Libros
Índice de nombres y lugares
sitemap - listado de todos los archivos - contenido esquemático - Informaciones sitio geovirtual.cl

geovirtual2.cl  / contenido esquemático / Entrada del Museo virtual Historia de las geociencias y minería
Barra basis geovirtual - literatura histórica en las geociencias
© Dr. Wolfgang Griem, Chile - todos los derechos reservados (Mail a Wolfgang Griem Uso de las páginas de geovirtual.cl y geovirtual2.cl)
Publicado: 19.10.2014, actualizado: 16.4.2017, 26.8.2018, 7.7.2019
mail - correo electrónico - contacto
Todos los derechos reservados
No se permite expresamente la re-publicación de cualquier material del Museo Virtual en otras páginas web sin autorización previa del autor: Condiciones, Términos - Condiciones del uso