Geología virtual
www.geovirtual2.cl

Historia de las geociencias y geología

Naumann, C. (1850): Profundidad de los océanos

Trabajos históricos
W.Griem, 2019

Naumann, 1850
Profundidades del mar


Islote de Beche, 1852

Islote en el mar (De La Beche, 1852)


.



Se nota que 1850 todavía no hay muchas informaciones de los océanos. Las profundidades casi desconocidas en los océanos grandes. Solamente los sectores costeros tienen algunos loteos por la seguridad de la navegación.

Un "Faden" corresponde a 1,829 metros de profundidad.
Una milla náutica: 1852m
Un pies, "fuss": 30,48 cm

Se nota, como en publicaciones más tardías que la profundidad de los océanos se sobreestimó. Simplemente durante del loteo el peso se derivó por las corrientes del mar.

Además el texto indica claramente que todavía no se entendió la diferencia geológica entre fondo marino y continente.

Además todavía no ven la diferencia entre mares como el Mar Báltico o mar del Norte que son partes del continente y el océano profundo como Atlántico o Pacifico.

Hasta se nota la idea que el nivel del agua forma como una línea del mediano, es decir la profundidad de los océanos debería estar en correlación con las alturas de los cerros más altos.

La idea de la deposición de los sedimentos corresponde mas o menos a la idea actual: Cerca del continente mucha sedimentación clástica (hemipelágico) - lejos del continente - sedimentación de partículas finas.

Hasta es lógico si uno no piensa en deriva continental u otras ideas geotectónicas que los océanos deberían rellenarse paulatinamente con sedimentos.

Beche en 1852 ya menciona en forma generalizada la existencia de una plataforma continental.
En 1863, entonces 13 años más tarde ya las profundidades se conoce mejor [véase Rossmässler], en 1886, entonces 36 años más tarde ya existen cartas oceanográficas de una calidad bien detallada. [véase Krümmel, 1886]

Un empuje al reconocimiento del fondo marino eran los cables submarinos  puestos en 1860 en adelante, se entendió la importancia del conocimiento del fondo marino para evitar perdidas de los cables recién colocados.


Cuadro Informativo

Naumann, Carl Friedrich ( 1850): Lehrbuch der geognosie. - Vol. 1; 1000 páginas, 306 figuras, Editorial Wilhelm Engelmann, Leipzig
Página 390- 392

Texto en español, Naumann (1850) - p.390 - 392:

Formas de relieve del fondo marino
§131. Mayores profundidades; llanura predominante.



El desnivel del fondo marino es, por supuesto, mucho menos conocido que el de la tierra. Porque sólo en las cercanías de las costas y en algunos mares interiores se han realizado sondeos hasta tal punto que ha sido posible elaborar algunas cartas validas de terreno del lecho marino. Mas afuera, en mar abierto, sólo se han explorado de forma similar regiones individuales de las mismas, especialmente las aguas poco profundas y los alrededores inmediatos de las islas, mientras que en todas aquellas regiones donde el mar es lo suficientemente profundo, donde los barcos no corren ningún peligro, incluso en las tormentas más violentas, no hay  ningún interés náutico en explorar sus profundidades.

Si se toma en cuenta, sin embargo, que el fondo marino es sólo la continuación de la tierra bajo el agua, y que todavía no ha sido posible alcanzarlo con muchos miles de pies de profundidad, mientras que emerge en otras partes con islas que a veces se elevan muchos miles de pies sobre el nivel del mar, en general concluiremos que hay importantes desniveles, y en el fondo marino, al igual que en la tierra, tendremos que asumir una variación de altos y bajos.

Pero el hecho de que las profundidades del océano sean a veces extraordinariamente grandes, y que la superficie de la corteza terrestre sólida se baja a lugares tan profundos por debajo del nivel del mar como se eleva por encima de él en las montañas más altas, lo prueban los sondeos o las mediciones realizados por varios marinos. Por ejemplo, en los mares del sur, 230 millas náuticas al sur de las islas "Búnker", a 11.670 [como 21,4 km], y 185 millas al oeste de Cabo del Horno, a 12.300 pies [serían como 22,7 km]. Todavía no se ha alcanzado la profundidad *1).

En el océano Atlántico, a unas 300 millas inglesas al oeste del Cabo de Buena Esperanza, se alcanzó una profundidad de 12.500, y casi en el medio entre la isla de Santa Elena y la costa brasileña, la asombrosa profundidad de 25.900 [Faden, serían como 47, 3 km!] fue localizada sin alcanzar el lecho marino**2).

Sin embargo, independientemente de las grandes profundidades a las que se hunde el lecho marino en puntos y sectores individuales, y de la elevada posición de las islas solitarias por encima del nivel del mar, que, sin embargo, causa grandes diferencias de altura, se puede suponer en general que el lecho marino tendrá más carácter de llanura que de tierras montañosas. No se puede negar que, incluso en el campo, las tierras bajas deben considerarse como las partes más planas y especialmente planas de la superficie de la tierra. Una mirada más de cerca enseña ahora que hay una razón excelente para esto, porque estas tierras bajas consisten en su mayor parte de capas de tierra aluvial, que tuvieron que ser extendidas más o menos horizontalmente por el acto de los depósitos aluviales en sí mismos.

Estos depósitos aluviales, sin embargo, ahora se presentan continuamente en la extensa cuenca del océano. Las asombrosamente grandes cuencas del océano, que sólo se profundizan ligeramente en relación con su expansión horizontal, han estado recibiendo las masas de arena y lodo durante muchos miles de años, que las fuerzas y corrientes arrebatan constantemente de la tierra y llevan al mar. Las partes más gruesas de estos depósitos aluviales suelen depositarse cerca de las costas, donde forman barras, bancos de arena y bancos de arena. Sólo las partes más finas pueden llegar muy lejos en el mar, donde son arrastradas por las corrientes oceánicas a regiones cada vez más distantes del océano, y gradualmente se depositan los lodos en sectores más profundas, donde nunca jamás pueden ser removidos.

Así, la naturaleza está constantemente ocupada llenando las grandes profundidades de las cuencas oceánicas y nivelando sus irregularidades. Si ahora calculamos los restos de innumerables animales marinas, que nacen y se mueren cada año en muchos millones de individuos, y sus partes sólidas en los cascos, las caparazones, corales, huesos, etc., podemos ver que las cuencas oceánicas están llenas con los mismos sedimentos de barros y lodos que las cuencas oceánicas. Si no se olvidan los enormes períodos de tiempo en los que estos dos tipos de depósitos ya se depositaron, entonces es muy natural encontrarse con una lenta y gradual, pero seguramente progresiva igualación de todos los desniveles en las profundidades del océano y una elevación gradual del lecho marino. Por lo tanto, el lecho marino puede también, al menos en los océanos anchos y lejos de las islas y los continentes, extenderse de forma más bien de poca profundidad [flach] y en forma horizontal.

Esto también se confirma para aquellas partes del mar que han sido exploradas más de cerca. La profundidad habitual del Mar Báltico en su centro es de 180-240 Faden., y el punto más profundo conocido de su fondo, entre Windau y la isla de Gotland, es de 1100 pies de profundidad por mediciones de Capitán Albrecht. Si su nivel de agua fuera 300 pies más bajo, o su fondo se elevara tanto, se podría ir de Pomerania a Skåne con el pie seco. Asimismo, la profundidad del Mar del Norte entre Inglaterra, Holanda, Dinamarca y el sur de Noruega es generalmente poco profunda y tan poco cambiante que su fondo debe tener el carácter de una tierra baja. Esto último se aplica también a la mayor parte del Mar Mediterráneo, aunque el mismo alcanza una profundidad absoluta mucho mayor.

*1] Poggend. Ann., Bd. 51, S. 176.

[**2] Jam es Ross, Koijage to the Southern Seas, 1847, vol.II, p. 381.
Es esta, como dice Ross, la mayor profundidad del mar realmente probada hasta la fecha, que supera significativamente a la del Jawahir, como el coloso de las montañas del Himalaya medido con mayor precisión. Sin embargo, dado que aún no se ha alcanzado el lecho marino, es muy probable que esté tan profundo por debajo del nivel del mar en puntos individuales como la cumbre de Dhawalagiri por encima de él. Según las mediciones de Blake, esta última es de 26.340 P. F. fue altamente asumido, mientras que Herbert lo determinó por 1000 F, más bajo; d'Archiac, Histoire des progres de la Geologie, t. I, p. 158.

Originaltext in Deutsch, Naumann (1850):
p. 390-392

II. Reliefformen des Meeresgrundes
§. 131. Größte Tiefen; vorwaltende Flachheit.


Die Unebenheiten des Meeresgrundes sind freilich weit weniger bekannt, als jene des Landes. Denn nur in der Nähe der Küsten und in einigen Binnenmeeren sind sie durch Sondierungen soweit erforscht worden, dass man zum Teil förmliche Terraincharten des Meeresgrundes entwerfen konnte. Allein draußen im freien Ozeane sind nur einzelne Regionen desselben, besonders die Untiefen und die nächsten Umgebungen der Inseln auf ähnliche Weise sondiert worden, während in allen denjenigen Regionen, wo das Meer hinreichend tief ist, um selbst bei den heftigsten Stürmen keine Gefahr für die Schiffe befürchten zu lassen, wenigstens kein nautisches Interesse zur Erforschung seiner Tiefen vorliegt.

Wenn man jedoch bedenkt, dass der Meeresgrund nur die unter dem Wasser liegende Fortsetzung des Landes ist, und dass erstellenweise mit vielen tausend Fuß Tiefe noch nicht erreicht werden konnte, während er doch anderwärts mit Inseln hervortritt, welche sich zuweilen viele tausend Fuß über den Meeresspiegel erheben; so wird man im Allgemeinen auf das Vorhandensein bedeutender Unebenheiten schließen, und auf dem Meeresgründe, ebenso wie auf dem Lande, eine Abwechslung von Höhen und Tiefen voraussetzen müssen.

Dass aber die Tiefen des Ozeans mitunter außerordentlich groß sind, und dass sich die Oberfläche der festen Erdkruste stellenweise ebenso tief unter den Meeresspiegel einsenkt, als sie in den höchsten Gebirgen über denselben aufragt, dies beweisen die von mehreren Seefahrern vorgenommenen Sondierungen oder Peilungen. So ist z. B. in der Südsee, 230 Seemeilen südlich von den Bunker-Inseln, mit 11670, und 185 Meilen westlich vom Cap Horn, mit 12300 Par. F. Tiefe noch kein Grund erreicht worden *1).

Im Atlantischen Meere wurde, etwa 300 Engl. Meilen westlich vom Cap der guten Hoffnung, eine Tiefe von 12500, und fast mitten zwischen der Insel St. Helena und der Brasilianischen Küste die erstaunliche Tiefe von 25900 P. F. gepeilt, ohne dass der Meeresgrund erreicht worden wäre**2).

Allein ungeachtet der sehr bedeutenden Tiefen, bis zu welchen der Meeresgrund an einzelnen Punkten und Strichen hinabsinkt, und ungeachtet des hohen Aufragens einzelner Inseln über dem Meeresspiegel, wodurch allerdings sehr große Höhendifferenzen herbeigeführt werden, lässt sich doch wohl im Allgemeinen annehmen, dass der Meeresgrund überhaupt mehr den Charakter des Flachlandes, als den des Hochlandes haben werde. Es ist nämlich nicht zu leugnen, dass auch auf dem Lande die Tiefländer als die flacheren und besonders eben ausgedehnten Teile der Erdoberfläche gelten müssen. Eine genauere Betrachtung lehrt nun, dass solches vorzüglich darin seinen Grund hat, weil diese Tiefländer größtenteils aus Schichten von aufgeschwemmtem Lande bestehen, welche durch den Akt der Anschwemmung selbst mehr oder weniger horizontal ausgebreitet werden mussten.

Dergleichen Anschwemmungen finden nun aber in dem weitgedehnten Becken des Ozeans fortwährend statt. Die erstaunlich großen, und im Verhältnis zu ihrer horizontalen Ausbreitung doch nur wenig vertieften Bassins des Ozeans empfangen nämlich seit vielen 1000 Jahren die Sand - und Schlamm-Massen, welche die Ströme beständig dem Lande entreißen und in das Meer hinausschaffen. Die gröberen Teile dieser Anschwemmungen werden zwar in der Regel nahe an den Küsten abgesetzt, und bilden daselbst Barren, Sandbänke und Untiefen. Allein die feineren Teile können sehr weit in das Meer hinausgelangen, wo sie dann, von Meeresströmungen ergriffen, in immer entferntere und freiere Gegenden des Ozeans fortgeführt werden, und sich allmähliche in solchen Tiefen niederschlagen, aus denen sie nicht wieder entführt werden können.

So ist denn die Natur fortwährend damit beschäftigt, die großen Tiefen der ozeanischen Bassins auszufüllen, und die Unebenheiten derselben auszugleichen und zu nivellieren. Rechnet man nun hierzu die Überreste zahlloser Meeresgeschöpfe, welche alljährlich in vielen Millionen Individuen entstehen und vergehen, und deren feste Teile an Schalgehäusen, Korallen, Knochen u. s. w. zugleich mit jenen Schlamm-Sedimenten auf dem Grunde des Meeres abgesetzt werden ; und vergisst man nicht die ungeheuren Zeiträume, durch welche diese beiderlei Absätze schon stattgefunden haben müssen, so wird man eine zwar langsam und allmählich, aber eine sicher fortschreitende Ausgleichung aller Unebenheiten in den Tiefen des Ozeans und eine allmähliche Erhöhung des Meeresgrundes sehr natürlich finden. Der Meeresgrund mag sich daher auch, wenigstens in dem weiten Ozeane und fern von Inseln und Kontinenten, ziemlich flach und horizontal ausbreiten.

Dies bestätigt sich auch für diejenigen Meeresteile, welche genauer sondiert worden sind. Die gewöhnliche Tiefe der Ostsee beträgt in ihrer Mitte 180—240 F., und der tiefste bekannte Punkt ihres Grundes, zwischen Windau und der Insel Gotland, liegt nach Capitaine Albrecht 1100 Fuß tief. Wenn ihr Wasserspiegel um 300 F. tiefer läge, oder ihr Grund um eben so viel gehoben würde, so könnte man trocknen Fußes von Pommern nach Schonen gehen. Ebenso ist die Tiefe der Nordsee zwischen England, Holland, Dänemark und Süd-Norwegen im Allgemeinen gering und so wenig wechselnd, dass ihr Boden den Charakter eines Flachlandes haben muss. Das Letztere gilt auch vom größten Theile des Mittelländischen Meeres, obwohl dasselbe eine weit größere absolute Tiefe erreicht.

[*1] Poggend. Ann., Bd. 51, S. 176.

[**2] Jam es Ross, Koijage to the Southern Seas, 1847, vol.II, p. 381. Es ist dies, wie Ross sagt, die größte bis jetzt wirklich nachgewiesene Tiefe des Meeres, welche die des Jawahir, als des am genauesten gemessenen Kolosses des Himalaya- Gebirges bedeutend übertrifft. Da aber der Meeresgrund noch nicht erreicht wurde, so ist es wohl sehr wahrscheinlich, dass derselbe an einzelnen Punkten ebenso tief unter dem Meeresspiegel liegt, als der Gipfel des Dhawalagiri über demselben. Nach den Messungen von Blake wird der letztere 26340 P. F. hoch angenommen, wogegen Herbert ihn um 1000 F, niedriger bestimmte; d'Archiac, Histoire des progres de la Geologie, t. I, p. 158.


linea 300

Historia de las ciencias
Geología en dibujos históricos

Literatur Picto

Profundidad y plataforma continental:
Plataforma continental (Beche, 1852)
Plataforma continental y profundidades (Rossmässler, 1863)
Profundidades del océano (Naumann, 1850)
Profundidades del océano (Krümmel, 1886)
Texto: El fondo marino (Credner, 1891)
Plataforma continental (Krümmel, 1886)
Plataforma continental y el océano (KAYSER, 1912)

próxima página en geovirtual

Listado de Autores
Carl Friedrich Naumann (1864)

Apuntes Geología General

Museo Virtual
listado de épocas / periodos

Taxonomía

Historia de las ciencias de de la tierra - minería, geología y paleontología
Índice principal - geología
Contenido completo
Contenido "geología general"
Contenido "paleontología"
Contenido "Tectónica"
Contenido "Depósitos Minerales"
Contenido Minería y Minas

Digitalización del texto:
El libro se digitalizo con camera fotográfica Pentax KRII, OCR, un mejoramiento para PDF se realizo con ABBYY fine Reader [versión 14]. Las hojas finalmente se preparó con Corel Photo Paint para PDF.
Los textos en alemán se adaptó a una ortografía actual.

Extracto del libro Geognosia de Carl Friedrich Naumann (1850):

Naumann, Carl Friedrich ( 1850): Lehrbuch der geognosie. - Vol. 1; 1000 páginas, 306 figuras, Editorial Wilhelm Engelmann, Leipzig
Naumann, Carl Friedrich ( 1850): Lehrbuch der geognosie. - Vol. 2; 1222 páginas, Editorial Wilhelm Engelmann, Leipzig. (Colección W. Griem)

geovirtual - chile: Geología, historia, Atacama, Minería
No se permite expresamente la re-publicación de cualquier material del Museo Virtual en otras páginas web sin autorización previa del autor: Condiciones, Términos - Condiciones del uso
Página anterior en geovirtual.cl Historia de las geociencias en ilustraciones
Geología en textos e ilustraciones históricas
próxima página en geovirtual
Linea en plateada para geovirtua2.cl

www.geovirtual2.cl
Apuntes y geología
Apuntes
Apuntes Geología General
Apuntes Geología Estructural
Apuntes Depósitos Minerales
Apuntes Exploraciones Mineras
Recorrido geológico: Fotos
Colección virtual de minerales
Periodos y épocas
Sistemática de los animales
Módulo de referencias - geología
Historia de las geociencias
Geología en ilustraciones históricas
Índice principal - geología
Museo Virtual e Historia
Entrada del Museo virtual
Historia de las geociencias
Minería en dibujos  históricos
Fósiles en imágenes históricas
Autores de trabajos históricos
Índice principal - geología
---
Región de Coquimbo, Chile
Región de Coquimbo
Historia de la Región Coquimbo
Ferrocarriles (Coquimbo)
Índice de lugares y nombres
---
Imágenes de Chile
Región de Atacama, Chile
Región de Atacama / Lugares turísticos
Historia de la Región
Minería de Atacama
Geología de Atacama, Chile
El Ferrocarril
Flora Atacama
Fauna Atacama
Mirador virtual / Atacama en b/n
Mapas de la Región / Imágenes 3-dimensionales
Clima de la Región Atacama
Links Enlaces, Bibliografía & Colección de Libros
Índice de nombres y lugares
sitemap - listado de todos los archivos - contenido esquemático - Informaciones sitio geovirtual.cl

geovirtual2.cl  / contenido esquemático / Entrada del Museo virtual Historia de las geociencias y minería
Barra basis geovirtual - literatura histórica en las geociencias
© Dr. Wolfgang Griem, Chile - todos los derechos reservados (Mail a Wolfgang Griem Uso de las páginas de geovirtual.cl y geovirtual2.cl)
Publicado: 22.6.2019; actualizado: 22.6.2019
mail - correo electrónico - contacto
Todos los derechos reservados
No se permite expresamente la re-publicación de cualquier material del Museo Virtual en otras páginas web sin autorización previa del autor: Condiciones, Términos - Condiciones del uso.